Habia una vez un niño.
El niño siempre se sentia solo.
Creia que no tenia amigos. Que no los merecia.
Pensaba que nunca nadie lo querria.
¿Como iban a quererlo, si el mismo no se queria?.
Era logico, que la gente lo ignorase…
Pero un dia, algo cambio.
El Sol brillo sobre su cara.
Descubrio a gente que no sabia que estaban ahi.
Redescubrio a gente que si sabia que estaban ahi.
Y finalmente, al final del camino…
al comienzo del camino… se descubrio a si mismo.
Y se dio cuenta de que la soledad es un estado interior.
Se dio cuenta de que hasta ahora nunca se habia conocido a si mismo.
Ese dia, el niño sonrio.